martes, 30 de mayo de 2017

RELATOS DE VIAJE- EL MATRIMONIO MÁS VIAJADO

Después de que ambos lo pensaron un par de minutos, su respuesta fue Sudán, ese es el país que a Esther y su esposo les falta conocer.

Pregunté los países que se me venían a la mente tratando de mencionar alguno que no conocieran y todas sus respuestas afirmaban que ya habían estado ahí, por eso tuve que cambiar mi pregunta para saber cuál no conocían. Un matrimonio español viviendo en Madrid, se encontraba visitando la parte noreste de México y coincidimos en un tour que salió de Monterrey hacia el municipio de Santiago en Nuevo León. Ella de cabello corto, entrecano, alta, muy alta; él más bajito, con cabello blanco, usaba lentes y todo el tiempo traía puesta una gorra que lo cubría del sol porque su piel era muy blanca, caminaba sin bastón pero muy lento y nos confesó que se cansa rápido, me imagino que algo tiene que ver lo mucho que ha caminado por el mundo. Llevaban un mes recorriendo varios estados de México y estaban a una semana de regresar a España, todavía les faltaba Guadalajara.

Hasta hoy no conozco a otra pareja que haya viajado tanto, tienen muchas historias que contar. Más allá de los lugares que han conocido, me llamó la atención las decisiones que en conjunto tomaron para darle rumbo a su vida, una de las más importantes fue no tener hijos, decidieron que sus prioridades eran otras y el tener un hijo estaría limitando sus objetivos por las responsabilidades que ello implica, inversión de tiempo y dinero, ajustarse a calendarios escolares durante más de 20 años... sabían de las grandes alegrías que podían perderse pero también se perderían de las peores preocupaciones y dolores que puede darte la vida, "también los peores momentos vienen de los hijos, si te sale un hijo malo, uno no puede saber", dijo él.

Entre los países que pregunté estaba Corea del Norte, estando prácticamente segura de que no habían estado ahí por el régimen dictador del país y bueno, todo lo malo que sabemos -y lo que no- que pasa ahí. Mi sorpresa fue que sí, hace 3 años habían ido a Corea del Norte y la experiencia fue grata por ser diferente, el país hermoso pero sin libertad y vigilados todo el tiempo, no puedes tomar fotografías, nada de cámaras ni publicaciones en redes sociales, como quiera no podrías porque tampoco hay señal de internet. El gobierno detiene tu pasaporte cuando entras y lo regresa hasta que salgas del país, te asignan "guías turísticos" que en realidad son vigilantes que deben estar contigo todo el día, desde que sales del hotel hasta que llegas por la tarde/noche a descansar, ellos te llevan a los lugares que puedes conocer y todos, absolutamente todos los habitantes, repiten una y otra vez que todo lo bueno que tienen es gracias a que Kim Jong-un lo pensó, lo planeó, invirtió, lo visualizó, etc., esas frases agradeciendo a Jong-un eran parte de cualquier explicación turística. El matrimonio más viajado me dijo que no es que los guías estén de acuerdo, porque no había aceptación en el tono de sus palabras, pero así debe ser porque otra cosa sería delito.

Nos platicaron de un incidente en donde a modo de broma, cuando llegó su guía por ellos en la mañana, le dijeron que la noche anterior habían ido a la tienda después de que los había dejado en el hotel, solos. Pasó de ser una broma a una grave preocupación del guía porque si alguien los hubiese visto, iría directo a la cárcel. Por supuesto no pasó nada pero pudieron palpar el miedo con el que vive la gente en Corea del Norte.

En fin, han estado en casi todas partes, incluso Siria (antes de la guerra que se vive ahora) y hablaron de lo bello que era ese país. Sus viajes les han permitido conocer culturas de todo tipo, gente de todas las naciones, han podido escuchar los lenguajes más hablados estando en el país de donde provienen, con ese acento fresco y directo que no te lo da nada más que escucharlo de viva voz acompañado de los gestos y ademanes locales.

El día no nos fue suficiente para platicar más, creo que aun con 24 horas más tampoco lo hubiera sido. El tour nos dejó en el hotel y ellos siguieron al suyo. Así terminó este relato de viaje que no fue en un avión sino en una camioneta, caminando, en una lanchita.. pero de viaje.

Les presento al matrimonio más viajado con esta foto (la única que tengo de ellos) tomada antes de iniciar el paseo por la presa "La Boca", no creo que haga falta decirles quienes son, confieso que vi muy poco el paisaje durante este recorrido por estar volteando a platicar con ellos:


Paseo por la presa La Boca, Nuevo León.

Lorena Beltrán
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jueves, 4 de mayo de 2017

MI RECORRIDO POR SUDAMÉRICA

Sábado, 19 de julio del 2008.
10:15 pm.

Estoy acostada en el hostal "Gente del Sur" en Bariloche, una ciudad al sur de Argentina, es el penúltimo punto de mi viaje por Sudamérica, sólo falta Mendoza. Estoy muy contenta por todo lo que ha sido mi intercambio, este viaje en especial es hermoso, he conocido muchísimos lugares empezando por el desierto de Atacama al norte de Chile donde nos encontramos con 4 compañeros de la universidad, Daniel y Oscar de Monterrey y Steffen y Christian de Alemania, entonces ya eramos 7 en nuestro tour.


México y Alemania en San Pedro de Atacama, Chile.
Fuimos al Valle de la Luna donde se ven paisajes hermosos y al atardecer las montañas van cambiando de color entre rosado, anaranjado y café, dependiendo del momento, es muy bonito. San Pedro -de Atacama en Chile- es muy pueblerino, las calles son de tierra y las pocas que hay pavimentadas, son de piedras, la mayoría de las casas son de adobe o ladrillos de esos que parecen de tierra.


Valle de la Luna, San Pedro de Atacama, Chile.
Atardecer en el Valle de la Luna, San Pedro de Atacama, Chile.
De de ahí tomamos el tour por el Salar de Uyuni que es increíble, todo lo que veía era sal, hasta el hostal, las camas, las mesas, las sillas, esculturas, todo era hecho con bloques de sal. Claro que al último ya estaba un poco cansada por el viaje y por ver tantas lagunas pero de no haber sido por el intenso frío, hubiera estado perfecto. Nunca había sentido tanto frío en mi vida.


Salar de Uyuni, Bolivia.
Todo hecho de sal en Uyuni, Bolivia.

Muerta de frío en Bolivia.
El árbol de piedra que hay ahí se parece mucho a una piedra que está en Los Cabos -en México- y que es muy famosa, no la conozco pero la he visto en fotos.


Árbol de Piedra, Bolivia.
La laguna colorada es literal de ese color, eso pasa porque el viento remueve los minerales del agua y por una reacción que causa el sol. En general todos los paisajes son muy bonitos pero no me acuerdo ahorita de todos, fueron muchos y de todos tengo fotos.


Laguna colorada, Bolivia.
Nos dejaron en la ciudad de Uyuni, muy pequeña y con mucha pobreza, ahí tuvimos que dormir una noche porque no había transporte hacia Villazón, la frontera con Argentina y Bolivia. Total que al día siguiente tomamos un bus apestoso y descompuesto, con mucho 'olor a humano', del feo. El bus se paraba a cada rato porque no arrancaba y los bolivianos se bajaban a ver qué pasaba. Finalmente llegamos a Villazón, prácticamente regalé 300 pesos porque no sabía cómo era el cambio de moneda y compramos boleto hacia Salta, Argentina 20 pesos argentinos más caro que lo normal. Pero así nos fuimos, ya sin los regios ni los alemanes porque se iban a ir a otro lado, no sé cuántas horas más faltaban para Salta, donde había que agarrar otro bus hacia Puerto Iguazú.


Uyuni, Bolivia.
La Quiaca, Agentina.
Llegamos a Salta como a las 8:00 am en mi cumpleaños, fuimos al centro a la plaza central llamada "9 de julio", aprendí que se llama así porque que era el día de la independencia de Argentina, había soldados, otros tocando música, reporteros, cámaras, micrófonos y supongo que gente importante.

Día de la independencia en Argentina, Plaza Central.
Entonces era un 9 de julio en la plaza 9 de julio en mi cumple 9 de julio en el aniversario de la independencia de Argentina que sucedió un 9 de julio de 1816.


Mi cumpleaños en el 2008, Argentina.
Después fuimos a un café internet a hacer unas llamadas por Skype pero primero revisé mi correo y vi uno de mi papá, que me había enviado un par de días antes, donde me contaba que mi abuelita había fallecido en su casa en Mazatlán, me dio mucha tristeza porque fue enterarme de golpe e inesperadamente pero las líneas que me escribió mi papá fueron muy reconfortantes como siempre y me contuve. A todos nos va a pasar, solo que a algunos les pasa antes que a otros. Mi abue sabe que aunque no pude estar en los últimos momentos, la recuerdo con mucho amor y así será por siempre, ¿en qué panteón estará?, iré cuando regrese a México.

Tomamos el bus ese día a las 2:30 pm y llegamos a Puerto Iguazú al otro día como a la 1:00 pm creo, buscamos hotel y salimos a caminar hacia el lugar de las 3 fronteras donde se junta el río Paraná con el Iguazú y se ve territorio de Brasil, Paraguay y Argentina desde un mismo punto. 


Entrada a Puerto Iguazú.
En la noche fuimos a cenar a un restaurante mexicano malísimo y después a carretear a un lugar bueno, con el dueño del hostal, su novia, un holandés que terminó pedísimo bailando con todos y ofreciendo de su trago a todo mundo. También fuimos con Diego, un colombiano muy lindo que parecía de 16 años pero tenía 21, ese día nos dormimos a las 5:30 am y nos levantamos a las 7:00 am para irnos a las Cataratas de Iguazú. 


Primero fuimos a la lancha donde nos mojan a chorros literalmente, subimos por el circuito inferior, después el superior pasando por las caídas de las 2 hermanas y los 3 mosqueteros.


Paseo en lancha por las Cataratas de Iguazú.


Caídas de las 2 hermanas, Iguazú.
Finalmente llegamos a la garganta del diablo, no tengo palabras suficientes para describirlo, es increíble ver tanta agua, parecen como hilos ondeándose con el viento, es demasiado bello. 


Garganta del Diablo, Cataratas de Iguazú, Argentina.
Cuando salía de ahí, escuché a un señor que le decía a su hijo algo que todos deberíamos hacer: dar gracias a la naturaleza por eso que nos regala y debemos cuidar.

Ese día en la tarde nos fuimos rumbo a Uruguay, no recuerdo por cuantas ciudades pasamos pero por fin llegamos, primero a Montevideo, de ahí a Punta del Este, de vuelta a Montevideo para continuar a Colonia.


Uruguay.
Después sigo escribiendo del viaje porque estoy en el cuarto, ya llegaron todos y Sandra anda llorosa porque habló a México, a ver que noticias le dieron...

Lorena Beltrán
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